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Arquitectura
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Ref: 9850_24 Arquitectos
Promotora
Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) – Sede Antonio Machado de Baeza
Constructora
TARMA, restauración y patrimonio
Colaboradores
Arquitecto técnico: Antonio Camacho Requena.
Cantero: Francisco Aguilera Casado.
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-Construida en la primera mitad del siglo XVIII como rótula escenográfica del Palacio de Jabalquinto —actual sede Antonio Machado de la UNIA—, esta escalera imperial barroca constituye un vibrante contrapunto a la contención gótico-isabelina de su fachada y a la serenidad renacentista del patio. Sin embargo, el uso continuado a lo largo de los siglos derivó en un severo desgaste por erosión en los dos tramos de desembarco a la planta noble, comprometiendo la seguridad de paso y obligando a la clausura de uno de sus brazos.
La intervención asume el reto de restituir la transitabilidad y la accesibilidad pública sin incurrir en la sustitución o eliminación de los peldaños históricos. Alineada con la teoría de la restauración crítica de Cesare Brandi —especialmente en lo relativo a la compatibilidad material, la reversibilidad y la neta diferenciación entre la adición moderna y la materia original para eludir cualquier falso histórico—, la propuesta aplica el concepto de la «imperfección inteligente» —que asume la deformación y el paso del tiempo como elementos históricos vivos e irreemplazables—, la propuesta se inscribe en la tradición tectónica de la adición autónoma y desolidarizada, con ecos evidentes en las lecciones de Carlo Scarpa en el Palacio Querini Stampalia de Venecia, las intervenciones sutiles en el Museo de Bellas Artes de Lyon, o la propia experiencia del estudio en las escaleras del Palacio Abacial de Alcalá la Real.
La solución proyectual recurre a la analogía de una alfombra pétrea superpuesta. Sobre los peldaños barrocos originales, que permanecen en su posición exacta y quedan protegidos bajo este nuevo estrato de sacrificio, se posa un sistema continuo e inocuo de huellas y tabicas ejecutadas en mármol travertino de Vallarca de 3 cm de espesor con acabado apomazado.
Este despiece contemporáneo, de textura y tono contenido, no oculta la preexistencia, sino que se suspende visualmente sobre ella, dejando vistas las testas de los escalones y los desgastes históricos del siglo XVIII. De este modo, la adición contemporánea se convierte en un estrato protector reversible que resuelve las exigencias de seguridad y accesibilidad mediante una mínima interferencia física y un silencioso diálogo tectónico con la exuberancia ornamental del conjunto.